
La Porota ha dado pequeños pasos que son grandes maravillas:
*Come su yogurth con cuchara solita.
*Se rie y se sonríe.
*Le gustan las cosquillas en la guata
*Duerme tranquila en la noche
*Me toma de la mano
*Le gusta hojear libros con imagenes
*Sabe lo que quiere y lo muestra
*Está mas regalona
*Da besos
*Mira a los ojos
*Se lanza del resbalín solita
Todavía no dice una palabra, pero todos estos pequeños pasos son maravillas inmensas y son el mejor y más importante regalo que podré recibir esta Navidad.
La Porota en un momento llenó mi vida de lagrimas, de frustación y de impotencia. Hoy, no tanto, aunque me duele no poder hacer más por ella. El otro día, en secreto la llevé a hipoterapia, pero no le gustaron mucho los caballos, le dieron susto, pero seguiremos intentando después de las fiestas de fin de año. También quiero llevarla a la piscina y sobre todo tengo mucha fe en la terapia de BioMusica que comenzará la primera semana de Enero.
Hay muchas cosas de este año y especialmente este último mes, que me han hecho llorar...a veces pareciera que el mundo se vuelve en contra tuyo y destruye todo lo ganado y sobre todo parece querer destruir el futuro...podré perderlo todo, pero nada podrá destruir el profundo e inmenso amor que tengo por la Porota. Es una hija especial, única y maravillosa, que me está enseñando el valor de la paciencia, de la perseverancia, pero sobre todo el valor de quedarme callado y escuchar.
El fin de semana vamos a la casa de la bueli a ver si puedo llevarla a pasear con las gallinas y los pollitos....y ojalá todo ese verde y aire fresco, renueve sus pulmones y renueve mi alma...y me de fuerzas y me prepare para el futuro dificil y triste que parece querer venir. Ojalá sólo sean nubarrones...pero de todas maneras si llueve...se que así, bien abrazaditos con la Porota, nos apoyamos en el amor que el uno siente por el otro...y me siento fuerte, me siento querido, me siento amado.
Gracias hija, por darme siempre, el mejor regalo de todas las navidades.
Gracias a todos mis hijos por ser como son, el mejor regalo de la vida.
Gracias a mi esposa, por ser una gran amiga, una mujer única, maravillosa y especial...y gracias por soportarme todos estos años.
Gracias a mi madre y a mis hermanos, por estar ahí, a pesar de mi distancia.
Gracias a mis amigos, por ser amigos de verdad.
Gracias a mis ex-amigos, por mostrarme el valor de los amigos de verdad.
Gracias a la Vida, que me ha dado tanto.
Gracias a Uds., por estar aquí, por regalar una velita y por ser angelitos para la Porota.
Etiquetas: Kiky, Porota, vida familiar